Existen varias técnicas para analizar la composición y la pureza de los aceites esenciales. Un estándar de calidad ISO común para los aceites esenciales es la medición de parámetros físicos. Además de la inspección visual del aceite y la evaluación de su olor, se miden la rotación óptica específica, el índice de refracción y la densidad. Estas mediciones pueden confirmar o descartar la autenticidad de la especie botánica declarada y del país de origen de un aceite, además de revelar potencialmente cualquier adulteración con sustancias extrañas o procesos de dilución.